Desde la Estrategia Sonora, el aporte al proyecto no se limitó a la grabación, edición y distribución de los episodios, sino que implicó trabajar sobre la construcción sonora de cada propuesta, buscando que el contenido pudiera ser comprendido y experimentado también desde una dimensión auditiva.
Una de las tareas desarrolladas consistió en ambientar y contextualizar cada episodio de acuerdo con la temática abordada y con las características de la persona entrevistada o de la lengua presentada. Para ello se incorporaron diferentes recursos propios del lenguaje sonoro, como música, efectos, ambientes, actuaciones o intervenciones de voz (acting), separadores, silencios y otros recursos expresivos.
Estos elementos fueron utilizados con una intención narrativa: no solamente acompañar la palabra, sino generar climas, situar al oyente en determinados contextos, reforzar conceptos y favorecer una experiencia de escucha vinculada con el tema tratado.
De esta manera, cada episodio fue concebido como una pieza sonora con identidad propia, en la que la entrevista constituye uno de los componentes de una construcción narrativa más amplia. Las decisiones sobre qué sonidos incorporar, dónde ubicarlos, qué música utilizar, cuándo generar una pausa o silencio y cómo trabajar las voces formaron parte del proceso creativo y comunicacional.
Esta experiencia permitió explorar las posibilidades del lenguaje sonoro como recurso para la divulgación de contenidos vinculados con las lenguas y las culturas, entendiendo que el sonido puede aportar información, generar sensaciones y contribuir a construir representaciones y contextos que exceden el contenido estrictamente verbal.
En este sentido, la producción de Lo que me gusta de tu lengua permitió desarrollar y poner en práctica competencias vinculadas con la narrativa sonora, el diseño sonoro, la edición, la actuación de voz, la musicalización, la ambientación y la producción de contenidos para plataformas digitales.













